“HEMOS OLVIDADO QUE JESÚS TUVO UN GRAN SENTIDO DEL HUMOR” 19/10/2016 – Posted in: NOTICIAS

Por: Pamela Sandoval del águila (Fuente Diario El Comercio)

Nací el 13 de abril de 1972 en Cajamarca. Soy el último de siete hermanos, criados en un hogar evangélico. A los 17, redescubrí mi fe y me uní a la Congregación del Santísimo Redentor. Cuento chistes en las homilías, porque sirve como recurso pedagógico.

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“Una pareja se presenta ante el cura y dice: ‘Padre, ¡queremos divorciarnos!’ Este les pregunta cuál es la razón. La mujer dice: ‘Mi marido y yo sufrimos de compatibilidad de caracteres, padre. A mí me gusta el chifa, a mi marido también. A mí me gustan las películas, a mi marido también’. El sacerdote, extrañado, responde: ‘Pero, hija, si todo eso es muy bueno. ‘Sí, padre –contesta la mujer–, pero a mí me gustan los hombres, ¡y a mi marido también!’”.

Estallan las risas, suenan los aplausos. Para los asistentes habituales a las misas del padre Walter Malca, en la capilla Sagrada Familia, de la Urb. Alto de Los Ficus (Santa Anita), que el religioso cuente chistes hace las homilías más cercanas a sus vidas. Pero hay quienes cuestionan sus prácticas y le escriben a su página de Facebook para reprocharle estas ligerezas.

 “Las críticas son de católicos o de evangélicos que temen que haga un show en la iglesia. Mi finalidad no es divertir, sino que el mensaje llegue a la gente. Está probado que asimilamos mejor los conocimientos cuando la mente está relajada, y eso lo logra el chiste”, precisa Malca, quien con 23.243 seguidores en dicha red social, 16 libros sobre liderazgo y humor y un programa de radio en Internet dice estar convencido de la buena aceptación de su prédica.

 

—Si contar chistes es inusual en un cura, ¿que tome con humor el divorcio y la homosexualidad no le parece más extraño todavía?

Puede ser inusual, pero no porque esté mal, sino porque hemos olvidado que Jesús tuvo un gran sentido del humor. En su libro “Un Jesús jovial”, Diego Irarrazaval analiza episodios bíblicos en los que se evidencia el humor como recurso pedagógico: cuando Jesús le dice a Pedro que hay que perdonar 70 veces 7, o cuando dijo “Es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja, a que un rico entre al reino de los cielos” se apela a la exageración, un recurso humorístico por excelencia. Lo que ocurre es que no hemos entendido bien a Cristo.

 

—¿Qué no entendimos?

El Evangelio empieza con la alegría. El ángel se acerca a María y le dice “Alégrate”. María va con su prima Isabel, embarazada de Juan El Bautista, y ese niño salta de alegría en su vientre. Los profetas anunciaron los tiempos mesiánicos como un tiempo de alegría. Sin embargo, nos han presentado a un Jesús mojigato, asociando humildad con cucufatería, como si ser santo fuera andar viendo al cielo con los ojos virolos. “Asimilamos mejor los conocimientos cuando la mente está relajada, y eso lo logra el chiste”. “El lado humano de Jesús tiene mucho que decirnos, y quizás estamos fracasando en comunicarlo”. Nos falta descubrir a ese Cristo, sumamente humano, que nos invita a la felicidad.

 

—¿Qué opinan de sus chistes otros sacerdotes?

No lo sé. Pero en la Congregación del Santísimo Redentor, a la que pertenezco, apoyamos devolverle la humanidad a Cristo, causa que también apoya el papa Francisco. La divinidad de Jesús es importante, pero su lado humano, pleno de emociones, tiene mucho que decirnos hoy y quizás estamos fracasando en comunicarlo. Como en la historia del paracaidista que cayó en la copa de un árbol. Pasa por allí un hombre, y el paracaidista le pregunta: “Buen hombre, ¿puede decirme dónde estoy?”. “Veo que está en la copa de ese árbol”, le responde. “Ud. es sacerdote, ¿no?” “¿Cómo lo sabe?”. “Porque dice verdades que no sirven” [risas]. Si nosotros decimos una verdad que parece desfasada de la realidad, así sea una verdad absoluta, pocos nos harán caso.

 

 — ¿Cree que la Iglesia Católica tiene un lenguaje desfasado de la realidad?

Hemos tenido problemas en actualizar nuestro mensaje, que sigue siendo el que dejó Cristo hace más de 2.000 años. Nos falta decirlo con más énfasis en la compasión, aceptación y misericordia que necesitamos tanto en estos días. Por ejemplo, cuando hablas de homosexualidad. El mensaje de la Iglesia y del Papa es de respeto a los seres humanos. Ayudarlos a reconciliarse con ellos como las personas que son. El matrimonio ya es otra cosa. Y está lo del divorcio. ¿Tú sabes cuál es la causa del divorcio? ¡El matrimonio! [risas]. Para la Iglesia, quienes hayan pasado por ese trance no pueden comulgar, pero tienen otras maneras de pertenecer, siempre son bienvenidos.

 

—¿Las expresiones del cardenal Cipriani sobre mujeres que se exhiben como escaparates se debieron a ese desfase con la realidad?

 Uy, ¿quién soy yo para interpretar lo que quiso decir el cardenal?

 

— ¿Cuándo empezó su gusto por los chistes?

 Siendo seminarista contaba algunos colorados [risas], aunque lo mío es el humor blanco. Cuando me ordené, me pusieron a trabajar como pastor juvenil, donde está el mito de que o cantas o tocas guitarra. Yo no hago ninguna de esas cosas, pero la cercanía con los jóvenes me aumentó la jovialidad. Luego me enviaron a Cascas, en la provincia de Gran Chimú [La Libertad], y la señora que ayudaba en la cocina contaba chistes. Fuimos intercambiando algunos y vi que no me salían tan mal.

 

—Entre los libros que ha publicado hay uno de chistes. ¿Son suyos o se inspira en algunos humoristas?

Tengo una deuda enorme con cómicos cordobeses [Argentina] como Cachito Garay, Cacho Buenaventura, el Negro Álvarez, Luis Landriscina y Luis Serrano. Hace poco, Serrano me invitó a Facebook. Quiero que venga al Perú para un unipersonal que pienso hacer.

 

—¿Ha conocido a algún sacerdote que comparta su sentido del humor?

Fernando Rojas Morey, párroco de Chepén. A los 17 años sufrí una crisis de fe, como muchos adolescentes. De tanta angustia, un día fui a misa y sentí paz. Así llegué a la Iglesia Católica y al padre Rojas, quien me impresionó porque siempre estaba feliz.

 

—¿Qué legado le gustaría que deje su trabajo?

Que no nos quedemos con la pasión de Jesús, que es una parte muy importante, pero Cristo fue más. Fue un ser divino que se hizo humano para que lo podamos imitar.

 


FRASES DESTACADAS

“El lado humano de Jesús tiene mucho que decirnos, y quizás estamos fracasando en comunicarlo”.

“Asimilamos mejor los conocimientos cuando la mente está relajada, y eso logra el chiste”