TOMA VALOR

Cuando nos encontramos frente a un reto novedoso que exige nuestra determinación, por lo general, sentimos ansiedad y miedo. Estas emociones se hacen presente de un modo vehemente y persistente en los jóvenes cuando éstos van a rendir el examen de admisión de la universidad. Muchas veces ese miedo les paraliza y les desanima a desafiar el reto. De un modo más didáctico contemplemos esta verdad en la siguiente consulta hecha por una señora:

“Querido P. Malca: me da mucho gusto poder saludarlo. Dios le bendiga por todo el bien que  siembra en nuestros corazones a través de los artículos que publica en su web y en los diarios. Le escribo para contarle un problema que tengo con mi hijo. Él ya terminó los estudios secundarios y ahora tiene que ingresar en la universidad; pero no quiere postular, porque tiene miedo al examen de admisión y al contenido de los temas en la universidad. Dice que quiere estudiar en un instituto o mejor quiere dedicarse a trabajar. Yo estoy muy preocupada por esto, ojalá usted pueda escribirle alguna nota y así me pueda darme una ayudadita.”

En esta consulta tal señora nos dice que su hijo tiene miedo a postular y por eso no quiere presentarse al examen. Este miedo, como ya he dicho, es normal cuando uno se encuentra frente a una novedad. Pero, muchas veces, ese miedo es cultivado por la exigencia de los padres y maestros que suelen castigar a los muchachos cuando éstos desaprueban los exámenes. Es cierto que si los chicos salen reprobados es un verdadero problema; pero no se soluciona castigándoles, sino más bien investigando qué es lo que está pasando y buscando razones para motivarlos a dedicarse a los estudios. De este modo estudiarán no tanto por la nota, sino por amor al conocimiento. Yo estoy convencido que si lo chicos tienen motivaciones saludables para estudiar sacarán buenos calificativos y el rendimiento intelectual será la expresión de su amor a la sabiduría y no tanto un producto del miedo.

El miedo jamás es un buen motivador para el estudio. Es cierto que hay gente que estudia por miedo a salir desaprobado y saca buenos calificativos, pero esta estrategia nunca es eficaz, porque cuando el individuo ya está libre de la exigencia no tendrá ganas de estudiar. En otros casos el miedo es fatal para el rendimiento intelectual dado que éste nubla la razón y obstruye el pensamiento. Por tal razón si queremos tener gente sana y equilibrada que rinda intelectualmente se debe eliminar el método del miedo como un recurso pedagógico.

En solicitud a la petición de la señora que hizo la consulta le escribí al joven la siguiente nota:

“Hola amigo: Tu madre me ha escrito y me ha comunicado que tienes miedo rendir el examen de ingreso en la universidad. En primer lugar, permíteme decirte que eso miedo es normal, pero tienes que saber asumirlo con valentía. Es frecuente que ante la novedad sintamos esa emoción. Pero no podemos dejarnos amilanar por ella. La mejor manera de superar el miedo es enfrentándote a eso que temes. Es posible que alguna vez salgas derrotado, pero recuerda que una cosa es tener derrotas en la vida y otra es ser un derrotado en la vida. Las derrotas nunca son malas, ellas son oportunidades para crecer y madurar. Sólo sabrás si puedes rendir o no en la universidad cuando estés en ella: si no rindes, con eso no se acaba el mundo, pero si rindes habrás ganado mucho. Así es que toma valor y rinde el examen de admisión”.

Por: P. Walter Malca Rodas; “Tú tienes el poder”.