INTRODUCCIÓN
Dios actúa de muchas maneras, y hoy las redes sociales se han convertido en un verdadero canal de evangelización. Un mensaje, una reflexión o incluso un toque de humor pueden llegar a lugares donde uno nunca ha estado físicamente.
Este es el testimonio de Erick Choc, desde Cobán, Guatemala. No lo conozco personalmente, pero su experiencia muestra cómo lo recibido puede multiplicarse y dar fruto en muchas personas.
TESTIMONIO
Soy Erick Rolando Choc, de Cobán, Alta Verapaz, en Guatemala. Soy ministro extraordinario de la Sagrada Comunión y desde hace años sigo al Padre Walter a través de sus redes sociales.
Sus reflexiones y sus chistes han sido para mí una gran ayuda en mi servicio. Muchas veces he tomado sus ideas, sus ejemplos y su manera de transmitir el mensaje, y los he compartido con mi comunidad.
Recuerdo especialmente algunos recursos, como la historia de la “sopa de piedra”, que han impactado mucho en los retiros y encuentros. También otros ejemplos y enseñanzas que han ayudado a las personas a comprender mejor el mensaje y a vivirlo con más alegría.
Siempre procuro orar antes de compartir algo, pidiendo a Dios que me guíe. Luego trato de transmitirlo de manera sencilla, cercana, sin leer, sino desde lo que llevo dentro.
Durante mucho tiempo, en ausencia del sacerdote, me ha tocado hacer la celebración de la Palabra en mi comunidad. Ahí he podido aplicar mucho de lo aprendido, buscando que la gente no solo escuche, sino que también se sienta animada y tocada.
Puedo decir que estos contenidos han sido un apoyo importante para mí, no solo para servir mejor, sino también para crecer en mi fe.
No todo ha sido fácil. También he vivido incomprensiones y momentos difíciles dentro de mi servicio. Pero eso no me ha detenido. Amo lo que hago y sigo adelante, llevando la Palabra donde me toca, incluso en lugares lejanos.
Hoy participo en diferentes comunidades, dando charlas, retiros y acompañando a otros. Y en todo esto, sé que lo que he recibido también ha sido parte de ese camino.
Por eso doy gracias a Dios y también al Padre Walter, porque a través de sus mensajes he podido fortalecer mi servicio y llevar esperanza a otras personas.
LECCIONES
De este testimonio podemos sacar las siguientes lecciones:
Lo que recibimos no es solo para nosotros
La fe no se guarda, se comparte. Erick no solo recibió un mensaje, sino que lo hizo vida y lo transmitió a otros. Como dice Jesús: “Lo que han recibido gratis, denlo gratis” (Mt 10,8). El verdadero crecimiento espiritual siempre se traduce en servicio.
Dios también evangeliza a través de medios sencillos
Una red social, un video, un chiste… pueden parecer cosas pequeñas, pero Dios se sirve de ellas para llegar al corazón de las personas. El Papa Francisco habla de esto como una “cultura del encuentro”, donde también los medios digitales pueden ser espacios de evangelización (Christus Vivit, 87).
La alegría también evangeliza
El humor bien usado abre el corazón y dispone a escuchar. No se trata solo de entretener, sino de comunicar el Evangelio con cercanía y humanidad. Como decía el Papa Francisco: “Un evangelizador no debería tener permanentemente cara de funeral”.
La alegría es parte esencial del anuncio cristiano.
El servicio fortalece la fe
Erick no solo creció escuchando, sino sirviendo. En la medida en que uno se entrega, también madura espiritualmente. “La fe, si no tiene obras, está muerta” (St 2,17). El servicio no solo ayuda a otros, también transforma al que sirve.
La fidelidad se prueba en las dificultades
Las críticas, incomprensiones o rechazos forman parte del camino. Pero cuando el servicio es auténtico, no se abandona fácilmente. Como dice San Pablo: “Todo lo puedo en Aquel que me fortalece” (Flp 4,13). Las pruebas no detienen el llamado, lo purifican.
Dios multiplica lo que se le entrega
Lo que comenzó como algo recibido a través de redes sociales hoy se ha convertido en un servicio que llega a muchas personas. Dios toma lo pequeño y lo hace fecundo. Como en la parábola: “Uno dio fruto al ciento por uno” (Mt 13,8).
