DEJA DE QUEJARTE

P.Walter Malca Rodas; C.Ss.R.

Cuenta la historia que había un hombre que tenía un perro en su corral. El can se pasaba el tiempo aullando día y noche. Un vecino, fastidiado por los ladridos del animal se aceró a la casa de este señor y le dijo:

-Vecino ¿Por qué aúlla tanto tu perro?

El vecino le contestó:

-Lo que pasa es que ahí donde está sentado hay un clavo, el cual le lastima y le hace doler, pero el animal es tan tonto que no atina a cambiarse de lugar.

Esta es una historia ficticia, una alegoría, que cuantiosas veces se hace realidad en la vida de las personas. Hay gente que, igual que el perro de la historia, le gusta quejarse de sus problemas, pero no hacen nada para solucionarlos, es más no quieren solucionarlos, porque sus quejas le dan cierto poder: atraen, al menos por un momento, la atención de sus seres queridos, pero luego son rechazados porque llegan a cansar con su mismo retintín.

La psicología nos ha ayudado a descubrir que la gente, por lo general de un modo inconsciente, no quiere sanarse, porque con sus problemas obtienen ganancias secundarias. Por ejemplo, pueda que una persona con su mente se genera una parálisis en el brazo porque odia su trabajo, esta persona jamás querrá recuperarse porque en lo profundo de su ser sabe que si se sana tendría que retornar al trabajo que él detesta.

Se necesita un alto nivel de conciencia y mucho valor para enfrentar nuestros problemas con valentía y coraje. Más fácil es quejarnos y renegar de ellos. Pero éstas son actitudes nefastas que siguen lastimándonos y ahondando el problema.  Por eso, en vez de quejarnos debemos reconocer nuestros problemas con lucidez, pero también debemos esforzarnos en buscar soluciones. Hay tantas cosas que podemos hacer: pensar, reflexionar, orar, investigar, consultar, etc. Pero debemos tener el deseo sincero y la firme decisión de querer solucionar nuestros problemas de la mejor manera. Es bueno tomar conciencia que si en vez de quejarnos de nuestros problemas nos enfocáramos en las soluciones ¡Cuánta energía se encausaría hacia la creatividad!

Un método eficaz para solucionar los problemas consiste en recorrer los siguientes pasos: 1) Busca la paz, pues cuando uno está en paz consigo mismo surgen las ideas más brillantes. En esto te puede ayudar la oración. 2) Da nombre a tu problema, es decir define exactamente qué es lo que te preocupa. 3) Busca soluciones, si deseas puedes escribir en una hoja las posibles soluciones. 4) Después de evaluar cada una de las posibles soluciones tienes que decidirte por una sola y ponerla en práctica. 5) Después de cierto tiempo haz una evaluación para ver si la decisión elegida está dando resultados o debes considerar una nueva alternativa.

Que Dios te bendiga y te ilumine para que puedas tomar las mejores decisiones en tu vida.

EL CAMPESINO RENEGÓN

Cuenta la historia que había un campesino muy trabajador, pero si algo le salía mal empezaba a renegar como si las cosas tuvieran la culpa y él no hacía nada para solucionarlas. Cierto día salió de su casa con la intención de ir al pueblo, todo marchaba bien, pero de pronto su carreta quedó atascada en un lodazal. Llevado por su costumbre empezó a renegar: “Maldita sea, ¡qué mala suerte tengo! ¡Maldita carreta! ¡Maldito lodo!”. De pronto recuperó un poco la cordura y empezó a orar: “¡Oh, Dios, mira mi desdicha, ven pronto a sacar mi carreta!”. Dios escuchó su súplica y, haciendo una excepción, se le apareció al hombre y le dijo: “¿Qué deseas?”. “Buen Dios, ten la bondad de sacar mi carreta de este lodazal”, le suplicó. “Está bien, yo te voy a ayudar, pero tú tienes que hacer el trabajo”, le dijo Dios. “Bueno, pues, empecemos”, ratificó el campesino. Entonces Dios le dijo: “limpia el lodo de la llanta, luego coloca tierra seca y piedras pequeñas delante de ella”. El hombre lo hizo con la confianza de que Dios hiciera todo lo demás, pero no fue así porque Dios seguía dando sus instrucciones: “Ahora toma ese tronco y ponlo de tras de la llanta, arrea tu caballo y cuando la carreta se mueva empuja el tronco”. El hizo lo mandado y así logró sacar su carreta. Al final dijo el hombre: “Gracias buen Dios, por haberme ayudado a solucionar este problema”. A lo que Dios respondió: “No tienes por qué agradecer, si todo lo hiciste tú. Así es que en otra oportunidad cuando te encuentres en una situación similar, en vez de renegar y maldecir, busca el modo como solucionar tus problemas”.

ORACIÓN PARA PEDIR LA PAZ Y DE LA SABIDURÍA

Señor, te doy gracias porque en esta oportunidad me has ayudado a comprender que no es bueno renegar ante las adversidades, dado que esta actitud no ayuda en nada a mejorar la situación y, al contrario, la puede empeorar. Tú que eres el Dios de la paz y de la sabiduría, dame la serenidad necesaria y la luz suficiente para encontrar las soluciones más eficaces a los problemas. Ayúdame a entender que los problemas y adversidades nos son maldiciones, sino bendiciones, porque son retos a mi inteligencia, inventiva y creatividad. Concédeme la valentía para que, lejos de quejarme, pueda enfrentar los problemas con sabiduría, decisión y coraje.

Tú María, Madre de Dios y madre mía, concédeme paz, valentía, sabiduría y coraje.

Padre Nuestro… Ave María… Gloria.

 

FRASES CÉLEBRES SOBRE LAS QUEJAS

“Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad”. (Confucio).

“En vez de maldecir el lugar donde caíste, deberías buscar aquello que te hizo resbalar”. (Paulo Coelho).

“El Pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas”. (William George Ward).